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Arroceros colombianos impulsan acuerdo para integrar cadena hacia la competitividad

Un acuerdo de voluntades para integrar y mejorar las condiciones de producción y competitividad de la cadena del arroz desde la siembra hasta el mismo plato de los hogares colombianos fue suscrito en Ibagué, como punto concluyente de un Foro sobre el futuro de este cultivo convocado por Agroshow Pajonales 2018.

El documento que integra a la cadena de este renglón productivo en el Tolima, a manera de piloto para luego llevarlo a otras regiones del país, fue anunciado al final de un panel que moderó el presidente de la Sociedad de Agricultores Colombianos, SAC, Jorge Enrique Bedoya, en el que participaron cultivadores, productores de semillas, industrias de insumos y comercializadores: Leonardo Ariza de Acosemillas, Gonzalo Sarmiento de Fedearroz, Carlos Homez de Serviarroz, Fernando Muillo de los núcleos productivos de arroz del meta, Roberto Botero representante de los Distritos de Riego del Tolima, José Manuel Suso, presidente de junta directiva de Induarroz y César Riqui Oliveros de las cadenas agrícolas del Minagricultura.

El documento de intención que involucra productores de 70.000 hectáreas, al que también invitan a que lo suscriban a productores e industriales de todo el país.

Pese a que el cultivo de arroz fue uno de los jalonadores del crecimiento del PIB agropecuario colombiano en 2017, su futuro está colmado de nubarrones, que, según expertos nacionales e internacionales convocados a un foro sobre competitividad del sector por Agroshow Pajonales 2018, solo pueden superarse con una nueva visión, pero sobre todo con la integración de toda la cadena.

Por ejemplo, el presidente de la Organización Pajonales, Francisco Bejarano, sostuvo que mientras en ese crecimiento de 4,9% del PIB del agro el año pasado el cultivo de arroz fue un gran protagonista, falta una estrategia nacional de comercialización, incluso hacia los mercados internacionales.

Para lograrlo, propuso que se mejoren notoriamente la infraestructura y las condiciones de competitividad, al tiempo que urgió respeto por la propiedad intelectual en cuanto al origen en la producción de semillas.

Por ello, recomendó invertir en tecnología e investigación al tiempo que invitó a los actores del sector en el país a consolidar un acuerdo que involucre a toda la cadena, incluyendo hasta a las amas de casa, para luego plantear una política integral para el sector arrocero que se le pueda presentar al ministerio de Agricultura.

Mecanización

Por su parte Luis Arango Nieto, ex viceministro de Agricultura y miembro de junta directiva Pajonales, advirtió que en general la mecanización agrícola pesa 28% en los costos del cultivo arrocero, pero sostuvo que en esta compañía es de 14%, lo que significa que “la tarea se puede hacer”, en lo que a bajar ese rubro se refiere.

El arroz en números

Jaime Eduardo Bravo, Gerente Operativo Organización Pajonales, entregó cifras claves de la actividad arrocera:

Concentra 9,4% del área cultivada nacional por lo que, en su opinión, “vivimos del arroz” por ser de ciclo corto.

Casanare concentra 27,6% del área cultivada, Tolima 18,2% y Meta 13%.

La cadena genera 2,7% de los empleos directos del campo y 5,1% de los indirectos.

En los últimos 20 años la producción nacional pasó de 383.000 toneladas a 570.000 toneladas con aumento de 48%.

El precio del arroz está hoy en el precio más bajo desde el año 2000.

Colombia estaba entre los 60 y los 80 con una productividad arrocera con respecto a los países de élite de la región.

Pero el país perdió hasta tener una cifras preocupantes, mientras los demás crecieron:

Brasil creció 232%, Uruguay 85%, Estados Unidos 71,6%.

Colombia ha decrecido 8,9%. “Somos único país de América con indicador negativo, según cifras de la FAO”.

La asistencia técnica se acabó, dejó de ser un requisito.

Los bancos dejaron de financiar a los agricultores y ahora son los agrocomerciantes los que financian la actividad.